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viernes, 26 de septiembre de 2014

Mini tartaletas de plátano, coco y lima. Sin azúcar, sin trigo.

Hoy estoy de cumple!!! Siiiiiii, este blog cumple 2 añitos!!! Estoy feliz!!! Cuando empecé no tenía ni idea de como hacer nada, la verdad, aún no se como hacer muchas cosas, jaja!!! pero poco a poco he ido aprendiendo, al menos lo imprescindible para que funcione. Y aunque nunca lo imaginé, después de dos años, aquí sigo, disfrutando, comiendo y compartiendo lo que me gusta con todos vosotros. Lo mejor, es que he conocido a gente realmente encantadora, divertida, y con ideas culinarias muy diferentes a las mías, lo cual es siempre enriquecedor. Lo más satisfactorio, saber que alguien te lee, que le gusta lo que haces, y el broche, cuando alguien te dice que hizo alguna de tus recetas, que le salió genial y que realmente, disfrutaron haciendo y después comiendo.
También quiero que esto sea una pequeña ventana, para dar a conocer una forma más sana de comer, sin dejar de disfrutar, porque por supuesto, el sabor importa.... y mucho. Y aunque seguiré haciendo y publicando cosas más comunes, me quiero decantar por reducir o eliminar azúcar, trigo, lácteos, que no sólo les vendrá bien a gente con alguna intolerancia, sino que nos va a sentar mejor a todos. Pero con un requisito indispensable EL SABOR.
Como algunos sabréis, el sabor del plátano asado, me vuelve loca, en esta ocasión le quise dar a estas tartaletas un toque tropical y fresco, de ahí el coco y la lima, pero tiene que ser una locura con chocolate, o sólo con el plátano, o sin plátano pero con mango... imaginación y gusto al poder...





Ingredientes:

Para la base:

- 250 de harina integral de espelta (algo más para espolvorear)
- 1 huevo
- 100 g. de mantequilla fría
- 40 g. de almendra molida
- 40 g. de coco rallado
- una pizca de sal
- 1/2 cucharadita de levadura
- 60 g. de sirope de ágave
*yo hice 2 tartaletas pequeñas y el resto de la masa lo usé para hacer galletas con forma de animalitos.

Para el relleno:

- Un plátano grande
- 150 ml. de leche de coco
- 2 huevos
- el zumo y la ralladura de 1 lima
- 2 cucharadas de sirope de ágave (si os gusta muy dulce podéis añadir un poco más)
* Con esta cantidad podéis hacer 4 tartaletas de 12 cm. Yo sólo hice 2 y con el relleno que me quedó lo metí en un molde sin base y lo puse al horno a la misma temperatura al baño María.

Preparación:

- Empezamos haciendo la base, para ello ponemos la harina de espelta en un cuenco, hacemos un hueco en el centro, y echamos el huevo, la mantequilla, la levadura, la almendra, el coco la sal y el sirope, lo mezclamos todo bien con las manos hasta integrar todos los ingredientes.
- Lo envolvemos en un papel film y lo metemos a la nevera 1/2 h.
- Sacamos la masa de la nevera, espolvoreamos un poco de harina de espelta y estiramos con un rodillo.
- Cortamos un par de círculos del tamaño de nuestros moldes, que tendremos engrasados, y los colocamos en los moldes ajustando la masa bien.
- Les ponemos papel de horno, y garbanzos encima para que no suba, y los metemos al horno precalentado a 180 grados unos 10 min.

- Mientras preparamos el relleno, para ello, ponemos un poco de mantequilla en una sartén y hacemos el plátano por ambos lados hasta que esté doradito, lo machacamos y lo reservamos. Batimos los huevos, les añadimos la leche de coco, el zumo y la ralladura de lima y el sirope. Incorporamos el plátano y mezclamos bien.
- Cuando las tartaletas ya hayan estado en el horno 10 min. las sacamos, les quitamos los garbanzos, metemos el relleno, y las volvemos a poner al horno otros 35 min.

Y a disfrutar!!!

miércoles, 25 de junio de 2014

M'HANNCHA o pastel marroquí de serpiente

Mañana cumplo 40 Toma ya!!! y creo que me van a encantar!! Me siento genial, cumplir años nos hace valorar más las cosas importantes, y desprendernos de las tonterías o de las cosas o situaciones que no nos gustan o no no hacen sentir bien, me siento más auténticamente yo, sin importarme si me juzgan o lo que los demás puedan pensar de mi, el tiempo es demasiado valioso para perderlo con trivialidades, al fin, tiempo es todo lo que tenemos...
Me siento fuerte, con energía y ganas de hacer cosas, de seguir aprendiendo, de disfrutar de los míos, de apreciar la belleza en las pequeñas cosas, de valorar las pequeñas alegrías del día a día, de vivir plenamente el momento, de saborearlo todo... todo, desde el tranquilo frescor de la mañana, cuando salgo a desayunar al jardín, con su envolvente silencio, al alboroto de mis hijos cuando juegan, desde una pequeña flor que abre por primera vez en uno de mis frutales, a la brisa del mar cuando salgo a correr temprano, desde la sonrisa sin dientes de mi hijo de seis años, a las ocurrencias impensables de mi hija de tres. En fin... la vida, que con todos sus retos, no deja de ser un regalo. Me encanta cumplir 40!!!!

Y después de mi reflexión de los 40 vamos con la receta, esta receta se la debía hace algún tiempo a María Luisa, del blog de cocinas y tacones, que un día la vio en la tele, y como no se acordaba de la receta hizo una maravillosa versión salada. Yo le dije que creía que la tenía, y aunque un poco tarde, aquí está.
Tengo que decir que aunque yo soy la loca del chocolate, esta tarta, me ha encantado, de hecho se ha convertido en una de mis favoritas hasta el momento. Tiene la textura crujiente del exterior, y una aromática y deliciosa mezcla delicada, y pegajosa en el interior. Ya se que últimamente lo digo mucho, pero tenéis que probarla, repetiréis.
La receta es del maravilloso Jamie Oliver, aunque esta versión está adaptada a lo que tenía en la despensa.






Ingredientes:

- 375 de mantequilla a temperatura ambiente y algo más para engrasar.(yo 250 g)
- 375 de azúcar y algo más para espolvorear. ( yo 250 g.)
- 3 huevos grandes mejor camperos u orgánicos.( yo solo 2)
- 375 de almendras molidas. ( yo 250 g.)
- 1 cucharada colmada de harina.
- la ralladura de 1 limón.
- la ralladura de 1 naranja.
- 50 g. de pistachos sin cáscaras picados. (yo usé almendra laminada)
- 4 cucharadas de agua de rosas. (yo 2 de agua de azahar)
- 10 hojas de masa filo (en mi mesa solo cabían 7)
- helado de vainilla o yogur natural de calidad para servir. (yo no tenía)
- 3 cucharadas de pétalos de rosa. ( los míos eran de geranio)

Preparación:

- Precalentamos el horno a 180 grados.
- En un cuenco grande, batimos las mantequilla con el azúcar hasta que estén completamente mezclados.
- Añadimos los huevos uno a uno, ahora tendrá un aspecto como cortado, pero no pasa nada.
- Añadimos la almendra molida y la harina, mezclamos bien.
- Finalmente, echamos las ralladuras de limón y de naranja, los pistachos (almendra laminada) y el agua de rosas ( o de azahar en mi caso)
- Colocamos una tira larga de las hojas de masa filo, en una superficie de trabajo grande y limpia. Las ponemos solapando unas sobre otras unos cm.
- Con una cuchara vamos colocando el relleno lo más uniforme que podamos lo largo del borde que está más cerca de nosotras, dejando un borde de unos 8 cm. sin relleno. Esparcimos por encima la mitad de los pétalos de rosa.
- Con cuidado y empezando por uno de los lados, doblamos sobre el relleno el borde más corto a lo largo de toda la tira de masa, hasta que el relleno quede cubierto.
- Entonces, con mucha delicadeza, enrollamos la masa bien ajustada al relleno. Tenemos que trabajar con rapidez para evitar que la masa se seque.
- Doblamos hacia abajo los extremos y enrollamos la serpiente sobre si misma.
- Con mucho cuidado la pasamos a un molde engrasado.
- la metemos al horno precalentado a 180 grados unos 40, 45 min.
- Esperamos que se enfríe, la espolvoreamos con azúcar glas y el resto de los pétalos...

Y a disfrutar!!!

jueves, 10 de abril de 2014

Bizcocho relleno de crema de limón y frambuesas

Esta mañana salí a correr, tiempo total 30 min. distancia recorrida 4,34 km. yo se que no es mucho, que estoy lejos, muuuuy lejos de correr si quiera una media maratón o algo así, pero teniendo en cuentas mis comienzos, que fueron totalmente de chiste (podéis verlo en la entrada Veggi burguer de mijo con especias chinas)(os vais a reír) y las repetidas lesiones que han venido después, para mí es todo un logro, y lo más importante es que los disfruté, disfrute del aire pegándome en la cara, disfruté del paisaje, de los sonidos, pero sobre todo, disfruté de mi cuerpo, es genial, ver como responde, como cada vez puede con más, Yupi!!!! Quien lo hubiera dicho esa primera vez....?
Y ahora viene la parte que me encanta, como premio, me he hecho este delicioso bizcocho, y además me lo he comido sin remordimiento!!! Que hay que reponer fuerzas!!!
Además como casi siempre, este rico bizcocho ha sido el fruto de un capricho, me apetecía un bizcocho tierno, jugoso, con una parte cremosa y con sabores cítricos. y aquí está. Que lo disfrutéis.







Como podéis ver, la crema de limón y las frambuesas se quedaron el el fondo al subir el bizcocho, pero estaba igualmente bueno.




Ingredientes:

Bizcocho:

- 3 huevos.
- 100 g. de azúcar.
- 1 yogur griego.
- 80 ml. de aceite de oliva suave.
- La ralladura de 1 limón.
- 100 g. de harina de todo uso.
- 1 cucharadita de levadura química (impulsor).

Crema de limón:

- 80 ml de nata para montar.
- 65 g. de azúcar.
- 1 huevo grande.
- El zumo y la ralladura de 1 limón.

Preparación:

- Empezamos por la crema de limón, para ello, ponemos el azúcar, el huevo, la ralladura y el zumo de limón en un cuenco y lo batimos.
- Por otro lado ponemos la nata en un cazo, y cuando esté caliente, la vertemos despacio sobre la mezcla de limón y huevo, lo mezclamos bien.
- Lo volvemos a poner en el cazo, y lo ponemos al fuego, removiendo sin parar, hasta que espese y adquiera la textura de una crema.
- Lo dejamos enfriar.
- Y ahora vamos con el bizcocho, ponemos los huevos con el azúcar en un cuenco y los batimos con las barillas.
- Agregamos el yogur, el aceite y la ralladura de limón, lo integramos todo.
- Tamizamos la harina y el impulsor y lo añadimos a la mezcla anterior con suavidad y movimientos envolventes.
- Lo ponemos en un molde engrasado, y metemos la crema ya fría, en forma de pegotes con la ayuda de una manga pastelera o una bolsa a la que habremos hecho un agujero.


Una imagen vale más que mil palabras.


- Ponemos un par de frambuesas congeladas en cada pegote.



- Metemos al horno precalentado a 175 grados una 1/2 hora, dejamos enfriar (si tenéis la paciencia, fresquito de la nevera es una delicia)

Y a disfrutar!!!!

viernes, 28 de marzo de 2014

Tartaletas de caramelo de chocolate y oporto

Hoy, con esta receta, voy a darme gusto a misma, si señor, porque yo lo valgo, jaja!! modesta que es una. No, en serio, siempre estamos haciendo cosas para dar gusto a los los demás, que si hazme una tartita de manzana, que si unos muffins, que si una tarta de queso, y bueno, no lo voy a negar, a mi, estas cosas me encantan, pero lo mío... lo mío sin lugar a dudas es el chocolate, y también me gusta experimentar con contrastes de sabores y texturas. Así que esta receta es para deleitarme a mi misma, no sólo a la hora de hacerla, también de comerla.... y ahora, los que me leéis con cierta frecuencia, estaréis pensando: Pero que dice la loca esta? Si el blog está lleno de recetas de chocolate!!!! Ejem... bueno tenía que buscar una excusa para mi glotonería chocolatera... aunque en realidad no necesito ninguna excusa. Me gusta, y eso es suficiente.

Esta es una tartaleta deliciosa, donde la ya rica mezcla de chocolate y caramelo se ve enriquecida con el dulce y afrutado sabor del vino de Oporto. La textura de la almendra marcona, y el toque de flor de sal les aporta un contraste maravilloso a la suavidad y dulzura del relleno. Y las hace más especiales y ricas, si cabe. También les iría de perlas un vino Pedro Ximénez (que hay que tirar para lo nuestro) Lo que pasa es que se me había terminado... ejem... no es lo que pensáis.. bueno si... O.k sólo un poco. Mejor vamos con la receta, que mi imagen puede verse seriamente dañada.
















* Yo usé la mitad de los ingredientes, porque salen muchas con estas cantidades.
* Para los huevos, como no podía usar 1 1/2 usé dos pequeños.
*A mi me salieron 12 unidades y me sobró un poco de masa.

* Fuente: Martha Stewart


Ingredientes:

Para la base:

- 2 1/2 cups (tazas) de harina de todo uso.
- 1/2 cup (taza) de cacao puro en polvo.
- 1/2 cup (taza) de azúcar.
- 3/4 cucharadita de flor de sal (una pizca)
- 1/2 cup (113 g.) de mantequilla cortada en trozos pequeños.
- 3 huevos ligeramente batidos.

Para el relleno:

- 1 cup (taza) de azúcar.
- 1/2 cup (taza) de agua.
- 1/2 cup (taza) de nata para montar.
- 3 cucharadas de Oporto Tawny o Rubi (si tenéis Pedro Ximénez, genial)
- 2 cucharadas de mantequilla en trozos pequeños.
- 40 g de chocolate negro 70% cacao.
- 4 cucharadas de almendra marcona finamente picada.
- Flor de sal, para espolvorear.

Preparación:

Base:

- Ponemos la harina, cacao, azúcar y flor de sal en un cuenco y lo mezclamos.
- Añadimos la mantequilla y la deshacemos con las manos hasta que tenga consistencia de harina gruesa o arena.
- Agregamos los huevos y los integramos bien. Ponemos la masa en film transparente y lo metemos a la nevera hasta que esté firme, 1 hora.
- Colocamos la masa, en una superficie enharinada, le pasamos el rodillo, cortamos círculos y cubrimos los moldes. los refrigeramos 30 min.
- Pinchamos las bases con un tenedor y las metemos en el horno precalentado a 180 grados 12 min. (yo los dejé 15)
- Los dejamos enfriar completamente y los desmoldamos.

Relleno:

- Mezclamos el azúcar y el agua en un cazo pequeño y lo ponemos a fuego medio hasta que le azúcar se disuelva. Lo dejamos hervir suavemente sin moverlo, hasta que tome un color ámbar. Lo quitamos del fuego.
- Cuidadosamente vertemos la nata y el oporto, añadimos la mantequilla y el chocolate, lo movemos hasta que esté suave y bien mezclado.
- Lo dejamos enfriar hasta que espese, pero aún esté manejable unos 20 min.
- Cubrimos las bases con la almendra picada, cubrimos con el caramelo, espolvoreamos con almendra picada y flor de sal.
- Lo metemos a la nevera antes de servir al menos 3 horas.

Y a disfrutar!!!

Mis fallos:

* No dejé el sirope espesar lo suficiente y el caramelo me quedó demasiado líquido. (importante esperar hasta que esté ámbar)
* Como el caramelo estaba muy líquido, al verterlo en las bases sobre la almendra picada, la almendra, flotó hasta la superficie.

viernes, 14 de marzo de 2014

Ginger-Pear Hand Pies

Aquí estoy... con retraso de nuevo, ya no me voy ni a justificar, porque me pasaría el resto de las entradas justificándome, y esto acabaría siendo un poco rollo. yo no se si alguno de vosotros conoce a una de esas súper mamás, que hacen de todo, cuidan loa niños, la casa, tienen aficiones, hacen ejercicio y se mantienen en forma, y encima, están perfectamente peinadas y maquilladas desde por la mañana... pues bien, yo no soy una de esas,(que más quisiera) el día que quiero hacer una cosa, siempre es a cambio de otra, es decir que no llego a todo, y por las mañanas... siempre tengo pelos de loca, y cara de sueño. Así que si alguien conoce el secreto para ser una de esas divinas, por favor, que me lo cuente.
Bueno mejor vamos a lo que vamos. Esta es una receta de Martha Stewart, de su libro Pies and Tarts, que me encanta, y del que también he publicado otras recetas como la tarta Rocky Road o La Tarta frangipane de albaricoques.
Es un pequeño bocadito de mano, con masa por fuera, y relleno de una jugosa y deliciosa mezcla de sabores, que me ha encantado combinar, pera, vainilla y jengibre fresco. Deliciosas, el peligro, que como son pequeñas, dices, bueno me como otra, y otra, que son chiquititas, por una más no pasa nada....













Ingredientes:

Para la base:

- 2 1/2 cups de harina de todo uso.
- 1 cucharada de azúcar granulada.
- 1 cucharadita de sal.
- 3/4 cup de mantequilla fría cortada en trozos pequeños.
- 1/4 cup de margarina cortada en trozos pequeños.
- 1 cucharada de vinagre de vino blanco.
- de 1/4 a 1/2 cup de agua fría. (yo necesité 1/4 y una cucharada)

Para el relleno:

- 2 huevos.
- 2/3 cup de azúcar granulada.
- 2 cucharaditas de zumo de limón.
- 1/4 cup de harina de todo uso.
- una pizca de sal.
- 2 peras peladas y cortadas en trozos pequeños. (yo usé conferencia porque me encantan)
- 1/2 cup de mantequilla.
- Una cucharadita de esencia de vainilla.
- 1 cucharada de jengibre fresco rallado.
- Azúcar glas para espolvorear.

Elaboración:

Para la base:

- Poner en un cuenco, la harina, el azúcar, la sal, la mantequilla y la margarina y mezclar bien, hasta que la mantequilla y la margarina estén totalmente integradas. Yo lo hice a mano, pero se puede hacer en un procesador, pulsando 8 a 10 veces.
- Echar el vinagre y al agua, y mezclar hasta conseguir forma de masa y no se desmorone, si se desmorona seguir añadiendo agua poco a poco hasta conseguir la consistencia deseada.
- Envolver la masa en film transparente y refrigeramos 1 hora mínimo.
- Después de este tiempo, lo estiramos con el rodillo en una superficie enharinada, y cortamos círculos de 10 cm. y los colocamos en los agujeros de los moldes de muffins. Volvemos a refrigerar 30 min.


Para el relleno:

- Mezclamos los huevos con el azúcar hasta que se ponga espesito y de color amarillo pálido. Añadimos el zumo de limón, la harina y la sal. Lo mezclamos bien.
- En un cazo, derretimos la mantequilla, y le añadimos el jengibre rallado, la vainilla y las peras.
- Vertemos la mezcla de mantequilla a la mezcla de huevos, y las integramos bien.
- Repartimos bien todo el relleno en las bases y horneamos en el horno precalentado a 175 grados, hasta que la base y el relleno estén doraditos. (Yo los tuve 40 min.)
- Lo dejamos enfriar, lo espolvoreamos con el azúcar glas....

Y a disfrutar!!!!

martes, 4 de febrero de 2014

Tarta de Naranja y Chocolate: No puede ser más fácil... ni más rica.

Hace ya unos días, unos amigos nos invitaron a una fiestecita en su casa, un montón de amigos, buen ambiente, comida, risas.... y como no, postre. Siempre que voy a casa de alguien a comer, a mi, me gusta llevar un postrecito casero, pero lo que me limita, como siempre para la mayoría de nosotras es el tiempo, que no es algo que nos sobre a ninguna... Quería hacer algo, atractivo, que nada más verlo todo el mundo, sintiera el deseo de probar, y que una vez probado, quisieran repetir. Pero como digo no había mucho tiempo, así que opté por mi recurso favorito, el famoso bizcocho de los vasos de yogur, por supuesto, esto es la base, desde aquí, cambiamos, añadimos, quitamos, transformamos a nuestro gusto o capricho del momento, esto es lo que salió esta vez. Puedo decir "objetivo cumplido" no quedaron ni las migas... ni para la foto del corte.














Ingredientes:

  • 1 yogur griego.
  • La medida de tres vasos de yogur de harina.
  • La medida de dos vasos de yogur de azúcar.
  • La medida de 1/2 vaso de yogur de aceite de oliva suave.
  • 3 huevos.
  • Una cucharadita de esencia de vainilla casera.
  • Una cucharada de ron moreno.
  • El zumo de 1/2 naranja.
  • La ralladura fina de 1/2 naranja.
  • 100 g. de chocolate troceado en trozos pequeños 70% de cacao.
  • Una pizca de sal.
  • Una cucharadita de levadura química.
Para el glaseado:
  • 200 ml. de nata para montar.
  • Una cucharadita de mantequilla.
  • 170 g de chocolate al 50% de cacao troceado.
  • El zumo de 1/2 naranja.
  • La ralladura de 1/2 naranja.
Preparación:

- Tamizamos la harina con la levadura y reservamos.
- Mezclamos el yogur con los huevos, el aceite, la pizca de sal, la ralladura y el azúcar y batimos.
- Incorporamos la mezcla de harina, de una manera suave y con movimientos envolventes.
- Añadimos la esencia de vainilla, el ron y el zumo de naranja.
- Por último echamos el chocolate troceado, lo incorporamos bien.
- Lo vertemos en un molde engrasado, y lo metemos al horno precalentado a 180 grados, hasta que esté dorado y al meter un palillo salga seco, unos 50 min.
- Lo dejamos enfriar un ratito en el molde y después lo desmoldamos para que se siga enfriando en una rejilla.

Mientras preparamos el glaseado:

- Ponemos el chocolate troceado en un cuenco resistente al calor.
- Echamos la nata en un cazo con la mantequilla y la llevamos a ebullición. 
- En ese momento la apartamos y la vertemos sobre el chocolate, lo dejamos reposar unos minutos y luego lo movemos hasta que ambos ingredientes estén totalmente integrados. 
- Añadimos el zumo de naranja y dejamos que la mezcla se enfríe un poco, tiene que espesar un poco pero con una consistencia que lo podamos verter. Unos 5 min.

- Ponemos un plato grande debajo de la rejilla del bizcocho (para recuperar el chocolate que caiga y ponernos moradas)
- Vertemos el chocolate sobre el bizcocho, intentando que todo quede cubierto, dejamos que se asiente un poco y volvemos a glasear.
- Repartimos la ralladura a gusto.
- Es mejor dejar que el chocolate se asiente y endurezca un poco antes de servir. ( esta parte es la más dura de todo).

Y a disfrutar!!!

martes, 29 de octubre de 2013

Mini tartas flan de calabaza para Halloween


Como ya sabéis, mi chico es americano, y Halloween su fiesta favorita, que además coincide con su cumple, por lo que en casa sí celebramos Halloween, no es que hagamos nada especial, pero los niños tienen sus disfraces, y es ya tradición familiar que los niños hagan una calabaza terrorífica con papi, y yo, hago algún postrecito con la calabaza. Lo que no hacemos es lo de ir por ahí pidiendo chuches, no me gusta que coman muchas chuches, así que esa parte nos la saltamos, el que quiera que se coma una rica mini tarta flan, que además son terroríficas.....






La arena son galletas de chocolate trituradas


El resultado es una mezcla deliciosa entre bizcocho y flan, una textura blandita y jugosa


Ingredientes:
  • 700 g. de puré de calabaza (la pulpa de una calabaza asada al horno)
  • 200 g. de leche condensada.
  • 1/2 taza de azúcar moreno.
  • 2 huevos.
  • 1/4 de taza de leche entera.
  • 2 cucharadas de queso rallado (yo usé parmesano)
  • 2 cucharadas de coco rallado deshidratado.
  • 1 cucharadita de canela (si queréis podéis usar también otras especias de vuestro gusto, nuez moscada, clavo, cardamomo)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 75 g de mantequilla.
  • 1 1/2 tazas de harina (yo harina de espelta)
  • 1 cucharadita de levadura química.
  • 1/2 tableta de chocolate para fundir.
  • 1 cucharada de mantequilla.
Preparación:

- En un cuenco, mezclamos la pulpa de la calabaza, con la leche condensada y los huevos.
- Por otro lado, calentamos la mantequilla con el azúcar y la leche, cuando se hayan derretido la mantequilla y el azúcar y esté todo bien mezclado, incorporamos el queso, el coco, la vainilla y la canela y lo batimos todo junto.
- Incorporamos esta mezcla a la de calabaza, añadimos la harina tamizada con la levadura y volvemos a batir.
- Llenamos los moldes, damos unos golpecitos para que la masa quede bien repartida y nuestra forma de calabaza salga bien.
- Metemos al horno precalentado a 180 grados, 35 - 40 min. o hasta que el palillo salga limpio.
- Dejamos enfriar.
- Desmoldamos con cuidado, para no perder la forma de nuestras calabazas terroríficas.
- Derretimos el chocolate para fundir, con la mantequilla, lo metemos en una manga pastelera, cucurucho de papel o en mi caso en un biberón. 
- Rellenamos con el chocolate los huecos de los ojos, nariz y boca de nuestras pequeñas y terroríficas calabazas.

* tengo que decir, que aunque habían subido como si fueran muffins, al salir del horno, se vinieron abajo, lo cual me vino de perlas, porque si no, hubiera tenido que cortar el sobrante...

Y a disfrutar con horror!!!





martes, 22 de octubre de 2013

Tarta princesa, para mi princesa!!!


El viernes fue el cumple de mi muñequita divina, tres añitos ya, me cuesta resistir a decir lo de que rápido crecen, lo deprisa que se nos ponen mayores y todo eso, pero como no quiero repetirme y volverme pesada, aguantaré la tentación y sólo lo pensaré. 
El caso es que como a casi todas las nenas, a mi muñequita divina, le encantan las princesas, así que cuando vi esta tarta en el programa de Rachel Allen, supe que en algún momento se la haría, y que mejor momento que su cumple. 
Tengo que reconocer que me daba un poquito de miedo, porque nunca había hecho una tarta con varios pisos, y nunca había cubierto una tarta, pero siempre hay una primera vez, y la ocasión merecía el riesgo.
Otra confesión, soy un despiste, cuando tengo muchas cosas en la cabeza, ocurre que de pronto en el momento menos adecuado me doy cuenta de que he olvidado algo, y eso pasó con el lazo, para tapar el agujero del bizcocho por donde entra la muñeca, tendría que haber puesto un lazo, y en el momento de hacerlo, con algunos invitados ya en la casa, me doy cuenta de que no tenía ninguno, pero después del esfuerzo de hacerla y la ilusión que tenía mi nena, tenía que sacar esa tarta como fuera, así que inventamos un apaño, y puse papel de aluminio alrededor de la cintura, ya se que no es lo más bonito, pero fue la forma que se me ocurrió para salir del paso, os aseguro que a mi muñequita divina, no le importó lo más mínimo, y su carita, era un poema cuando la vio terminada, le brillaban los ojitos, y la sonrisa no le cabía en la cara, así que el lazo se convirtió en lo de menos.
 Aún así, vosotros aprender de mis  errores y no olvidéis comprar un lazo.
 Dicho esto, no me enrollo más y vamos con la receta.
Una cosa más, las fotos no son muy buenas, pero con toda la gente en casa, esperando meterle mano a la tarta, es lo mejor que pude hacer, espero no me lo tengáis muy en cuenta.





La corona se la hizo el abuelo con papel de aluminio.








Usamos moldes de diámetro parecido, haremos dos bizcochos del plano y uno del redondo.

*Aunque parezcan muchos ingredientes ten en cuenta que son para 3 bizcochos.

  • Ingredientes:
Para los bizcochos:
  • 400 g de mantequilla blanda. Un poco más para engrasar los moldes.
  • 400 g de azúcar.
  • 8 huevos batidos.
  • 400 g de harina.
  • 4 cucharaditas de levadura química.
Para el glaseado:
  • 450 g de mantequilla blanda.
  • 3 cucharaditas de extracto de vainilla.
  • 2 cucharadas de Salsa de frambuesa (la receta original usaba 1/4 de colorante, pero como a mí no me gustan los colorantes artificiales use esta salsa de frambuesa) solo tenéis que colarla para quitar las pepitas y hervirla un ratito a fuego lento para espesarla un poco.
  • 600 g de azúcar glas (la receta original decía 750 g)
  • Decoración, corazones, perlas, flores , lo que más os guste.
Preparación:

- Precalentamos el horno a 180 grados, engrasamos los moldes y cubrimos la base con papel de hornear.
- Batimos la mantequilla hasta que esté suave, añadimos el azúcar y batimos hasta tener una mezcla esponjosa, añadimos gradualmente los huevos batiendo todo el tiempo.
- Tamizamos juntas las harina y la levadura y las incorporamos a los ingredientes húmedos, mezclando con suavidad y movimientos envolventes, sin batir.
- Rellenamos los moldes y horneamos 25-35 min, o hasta que el palillo salga limpio.
- Los sacamos del horno, dejamos enfriar 5 min, desmoldamos y los dejamos enfriar por completo en una rejilla.
- Envolvemos la muñeca en papel film, de cintura para abajo.
- Para hacer el glaseado, batimos la mantequilla hasta que esté suave, y luego añadimos poco a poco los demás ingredientes.
- Batimos todo junto hasta que esté suave y esponjoso.
- Colocamos los bizcochos, el redondo, en la parte superior, boca abajo, hacemos un agujero de 2 cm (o lo justo para que quepa la muñeca) en el centro.
- Separamos los bizcochos de nuevo, y los volvemos a montar poniendo glaseado entre las capas.
- Ahora glaseamos la parte de fuera, usando una jarra de agua caliente para limpiar la espátula.
- Decoramos y ponemos un lazo en la cintura.

Y contemplar la carita de felicidad de tu nena!!!!



viernes, 14 de junio de 2013

Tarta de frangipane y albaricoques




Esta es una prueba más de mi despiste, el fin de semana pasado, teníamos unos amigos que iban a venir a casa para una barbacoa, y como siempre, quise hacer una tarta para el postre. Era domingo y faltaban un par de horas para que llegaran, es decir, no había ni tiempo, ni sitios abiertos para corregir errores, como por ejemplo, darme cuenta en el último  momento de que me faltaba algún ingrediente, o algo por el estilo. Así que casi me pongo a gritar, cuando en el momento de ponerme a hacer la tarta, descubro que no tenía harina, aaaaaaaahhhhhh!!!!!!!! ¿como voy a hacer una tarta sin harina?. Bueno, no es que no tuviera, lo que pasa, es que todo lo que  tenía era algo más de 100 g. De cualquier forma, yo estaba decidida, a hacer mi tarta.... así que a improvisar. Necesitaba unos 200 g. en realidad 250 g para hacer una pasta sablee pero tuve que conformarme con 200, porque  los ingredientes no me daban para más, os cuento como lo hice, y el resultado.




A pesar de la improvisación quedó deliciosa, yo creo que incluso ganó, ya que se potenció un montón el sabor a avellana.






Me encanta el contraste de color


A mis invitados les encantó, repitieron varias veces.




    


*Receta modificada del libro Pies and tarts de Martha Stewarts

Ingredientes:

Falsa pasta sablée improvisada:
  • 90 g de harina de todo uso.
  • 90 g de avellana tostada triturada.
  • 20 g (lo que falta para los 200 g) de galletas.
  • 100 g de mantequilla temperatura ambiente. (a mi me gusta usar con sal)
  • 2 cucharadas de azúcar
Para el frangipane:
  • 1/3 cup (taza) de avellana tostada.
  • 2 cucharadas de harina de todo uso.
  • Una pizca de sal.
  • 4 cucharadas de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 1/3 cup (taza) de azúcar.
  • 1 huevo.
Para el relleno:
  • 6 albaricoques (depende del tamaño, del albaricoque y del molde)
  • 1/2 cup (taza) de nata para montar.
  • 1/4 cup (taza) de azúcar.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 3/4 cup (taza) de creme fraiche.
  • 3 cucharadas de mermelada de albaricoque.
  • Zumo de 1/2 limón.
Preparación:
- Empezamos con la base, mezclamos la harina, el azúcar, las avellanas trituradas, las galletas también trituradas y la mantequilla a temperatura ambiente. Lo mezclamos bien con las manos hasta hacer una pasta. Hacemos una bola, la envolvemos en papel film y la dejamos en la nevera 30 min. (yo no la metí en la nevera, no tenía tiempo.
- Como no la puse en la nevera, era más pegajosa y difícil de estirar, así que la puse directamente en el molde y la fui estirando hasta cubrir todo el molde con las manos. Ahora sí, la metemos al congelador 30 min.
- Cuando esté compacto,le ponemos peso y lo metemos al horno precalentado, a 180 grados 15 min. Cuando esté lo sacamos y dejamos enfriar.
- Mientras hacemos el frangipane, ponemos las avellanas tostadas, en la trituradora, las trituramos finamente, añadimos la sal y la harina y mezclamos bien y reservamos.
- Por otro lado con varillas eléctricas batimos la mantequilla y el azúcar hasta que estén cremosas, de 3 a 5 min. añadimos el huevo y volvemos a batir todo junto.
- Mezclamos la mezcla de avellanas con la de mantequilla, y lo integramos bien. El frangipane está listo. Reservamos.
- Ponemos nuestra mezcla frangipane en la base con una espátula, y la volvemos a meter al horno, otros 15 min. Lo sacamos y dejamos enfriar.
- Batimos la nata bien fría con el azúcar y la vainilla, hasta conseguir picos suaves, y la mezclamos con la creme fraiche. La repartimos bien sobre el frangipane.
- Pelamos los albaricoques (los podemos escaldar 1 min.) los cortamos por la mitad y les quitamos el hueso. Los colocamos alrededor de la tarta boca abajo.
- En un cazo calentamos la mermelada con el zumo de limón, hasta que se mezclen bien y tenga una textura más líquida. Lo usamos para pintar los albaricoques con una brocha y repartimos un poco por toda la tarta.
- Finalmente picamos unas avellanas tostadas y las repartimos por nuestra tarta. Servimos enseguida. (aunque después de un ratito de nevera, sigue estando riquísima)

Y a disfrutar



jueves, 14 de febrero de 2013

Tarta de queso, chocolate blanco y frambuesa para San Valentín


El amor es un ave,
una ave con alas,
si las cortas, el ave morirá,
y si las dejas, el ave volará.

Yo se, que la mayoría de la gente piensa que es una fecha muy comercial, (aunque es todo lo comercial que tu quieras que sea) Pero, el tener una amor, a mi, si me parece algo que celebrar, (si no que le pregunten a las personas que están solas, no por voluntad, si no porque no encuentran, la mitad que las complemente y las haga dichosas, también que las enfade, que las haga rabiar, que no las entienda, a veces, pero que las apoye,  acompañe por la vida, que les de calor, que las quieran, porque, como dice la poesía de arriba, es un equilibrio muy difícil de conseguir, yo, prefiero darle alas, muchas alas, si el ave está feliz, siempre volverá por muy lejos que vuele. Y como yo sí quiero celebrar, porque nunca daré por hecho el tener un amor, porque creo que el amor hay que cuidarlo, aunque eso tiene que ser todos los días, lo se, pero me gusta celebrarlo en este día, por eso una tarta casera, modesta, pero rica que nos guste, Y a quién no le gustan las tartas de queso, el chocolate blanco y la frambuesa? Pues hoy lo ponemos todo junto, y le damos forma de corazón, que también nos gusta a casi todos.











*Aunque tiene muchos pasos, es sencilla de hacer.


Ingredientes:

Para la base
  • 15 galletas tipo digestive machacadas
  • 4 cucharadas de mantequilla

Para el relleno

  • 600 g de queso fresco tipo philadelphia.
  • 300 g de chocolate blanco.
  • 4 cucharadas de nata para montar
  • 2 cucharadas de azúcar blanco
Para la salsa de frambuesa

  • 2 tazas de frambuesas
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 3 cucharadas de azúcar
Preparación:

- Hacemos primero la base, para ello derretimos la mantequilla, y la echamos sobre las galletas molidas, mezclamos bien y rellenamos el molde, repartiendo y compactando bien la mezcla. La metemos al congelador.
- Para la salsa de frambuesas, ponemos la mantequilla en una sartén, cuando empiece a derretirse, agregamos las frambuesas, el azúcar, y dejamos que se haga, removiendo de vez en cuando, hasta que las frambuesas se deshagan ( no del todo, para tener algo de textura) y la salsa espese un poco.
- Apartamos un poco del líquido que sueltan las frambuesas, que nos servirá después para pintar los corazones.
- Para el relleno de queso derretimos el chocolate al baño María, con dos cucharadas de nata, y lo reservamos.
- Ponemos el queso con el azúcar en un bol y lo mezclamos, añadimos el chocolate, pero reservamos 1/4 parte que usaremos para el topping.
- Sacamos la base del congelador, ponemos la 1/2 del relleno, lo volvemos a meter para que se ponga un poco duro y se mantenga al trabajar.
- Cuando se haya endurecido un poco, lo sacamos y ponemos la salsa de frambuesa, y otra vez al congelador.
- Cuando adquiera consistencia, lo volvemos a sacar y ponemos la otra mitad del relleno, y repetimos la operación.
- Finalmente, sacamos, ponemos otras dos cucharadas de nata al chocolate derretido, lo mezclamos bien y vertemos en nuestra tarta, repartiéndolo por toda la superficie. Vuelta al congelador, esta vez lo dejé toda la noche, para que estuviera bien duro y no se deshiciera al pintar los corazones.
- A la mañana siguiente, sacamos del congelador y con ayuda de un pincel y una plantilla, pintamos los corazones con el líquido que habíamos reservado de la salsa de frambuesa.
- Esta vez, la dejamos en la nevera, para que esté lista al momento de comer.

Y a disfrutar.
Que viva San Valentín y que se vuelva loco, clavando flechas por ahí!!

* La poesía la escribí cuando era una adolescente, y siempre me he acordado de ella. Por fin le encuentro un uso!!



viernes, 25 de enero de 2013

The apple pie

La Tarta de manzana, quiero titular así esta entrada, porque realmente lo es. Esta es una de mis tartas favoritas, por no decir la tarta favorita. A mi chico le encanta, de hecho, dice que la quiere entera para él, y cuando la he llevado a alguna reunión siempre ha sido un éxito rotundo, todo el mundo me pedía la receta, incluso, los que decían que no les gustaban las tartas de frutas, (que es algo, que no puedo entender). Dura lo mismo que un suspiro, es decir, el tiempo de ponerla en la mesa, vamos que el que anda un poco despistado se la pierde ooohhhh!!!! pobre, bueno, que se espabile, que las oportunidades son para cogerlas al vuelo cuando se presentan.
El caso es que desaparece, y no me extraña, queda crujiente y quebradiza por fuera, y suave, especiada y aromática por dentro, y va avisando de lo que viene, desde mucho antes de salir del horno, dejando toda la casa perfumada con el inconfundible y cálido olor de la canela. Todo el que se acerca a la cocina, atraído por el irresistible aroma, pregunta impaciente: ¿le queda mucho?, incluso yo, nunca me la como fría, no puedo esperar a que se enfríe y le meto el diente estando aun tibia, cuando el calor todavía hace más pronunciado el cálido y delicioso perfume. 
Bueno y como veo que empezáis a babear vosotros también, no os hago sufrir más y vamos de cabeza a por la receta.













Ingredientes:

Masa quebrada:

  • 300 g de harina
  • 150 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 60 g de azúcar
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de leche (si fuera necesario para compactar la masa)
Preparación:

- Ponemos la harina, la mantequilla cortada a dados y el azúcar en un bol, y deshacemos la mantequilla con los dedos, mezclándola con la harina y el azúcar, hasta que tenga una textura como de pan rallado.
- Añadimos el huevo y lo mezclamos, si es necesario agregamos la leche, compactamos la masa, manipulando lo menos posible, para que quede "quebrada".
- Envolvemos la masa en papel film y la metemos a la nevera mínimo 1/2 hora.

Relleno:
  • 3 manzanas grandes (yo usé fuji)
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 100 g de azúcar moreno
  • 2 cucharaditas de canela
  • la ralladura de un limón
  • 3 cucharadas de pasas
Preparación:

- Ponemos en una sartén la mantequilla, cuando empiece a derretirse, añadimos las manzanas peladas y cortadas en medias lunas.
- Añadimos el azúcar moreno, la canela, las pasas y la ralladura de limón.
- Lo dejamos a fuego lento, y vamos dándole vueltas hasta que la manzana se haya ablandado y se haya derretido el azúcar.

Montaje:

- Sacamos la masa de la nevera, y la dividimos en dos porciones, una más grande que la otra.
- Enharinamos la superficie donde vamos a trabajar y estiramos la porción más grande, la levantamos con ayuda del rodillo, y la ponemos en el molde, ajustándola bien.
- Vertemos nuestro relleno de manzana.
- Estiramos la porción de masa pequeña, y cubrimos con ella nuestra tarta. Quitamos el sobrante.
- Hacemos unos cortes para que salga el vapor, pintamos con un huevo batido o un poco de leche, y espolvoreamos toda la superficie con azúcar y canela.
- Metemos al horno precalentado a 180 grados 40 o 50 minutos, hasta que esté dorada y crujiente.
- La sacamos y la dejamos enfriar (el tiempo que podamos resistir).

Y a disfrutar
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