Mañana cumplo 40 Toma ya!!! y creo que
me van a encantar!! Me siento genial, cumplir años nos hace
valorar más las cosas importantes, y
desprendernos de las tonterías o de las cosas o situaciones que no nos gustan o no no hacen sentir bien, me siento más
auténticamente yo, sin importarme si me juzgan o lo que los demás puedan pensar de mi,
el tiempo es demasiado valioso para perderlo con trivialidades, al fin, tiempo es todo lo que tenemos...
Me siento
fuerte, con energía y ganas de hacer cosas, de
seguir aprendiendo, de
disfrutar de los míos, de
apreciar la belleza en las pequeñas cosas, de
valorar las pequeñas alegrías del día a día, de
vivir plenamente el momento, de saborearlo todo... todo, desde el tranquilo frescor de la mañana, cuando salgo a desayunar al jardín, con su envolvente silencio, al alboroto de mis hijos cuando juegan, desde una pequeña flor que abre por primera vez en uno de mis frutales, a la brisa del mar cuando salgo a correr temprano, desde la sonrisa sin dientes de mi hijo de seis años, a las ocurrencias impensables de mi hija de tres. En fin... la vida, que con todos sus retos, no deja de ser un regalo. Me encanta cumplir 40!!!!
Y después de mi reflexión de los 40 vamos con la receta, esta receta se la debía hace algún tiempo a
María Luisa, del blog
de cocinas y tacones, que un día la vio en la tele, y como no se acordaba de la receta hizo una maravillosa versión salada. Yo le dije que creía que la tenía, y aunque un poco tarde, aquí está.
Tengo que decir que aunque yo soy la loca del chocolate, esta tarta, me ha encantado, de hecho
se ha convertido en una de mis favoritas hasta el momento. Tiene la
textura crujiente del exterior, y una
aromática y deliciosa mezcla delicada, y pegajosa en el interior. Ya se que últimamente lo digo mucho, pero tenéis que probarla, repetiréis.
La receta es del maravilloso Jamie Oliver, aunque esta versión está adaptada a lo que tenía en la despensa.
Ingredientes:
- 375 de mantequilla a temperatura ambiente y algo más para engrasar.(yo 250 g)
- 375 de azúcar y algo más para espolvorear. ( yo 250 g.)
- 3 huevos grandes mejor camperos u orgánicos.( yo solo 2)
- 375 de almendras molidas. ( yo 250 g.)
- 1 cucharada colmada de harina.
- la ralladura de 1 limón.
- la ralladura de 1 naranja.
- 50 g. de pistachos sin cáscaras picados. (yo usé almendra laminada)
- 4 cucharadas de agua de rosas. (yo 2 de agua de azahar)
- 10 hojas de masa filo (en mi mesa solo cabían 7)
- helado de vainilla o yogur natural de calidad para servir. (yo no tenía)
- 3 cucharadas de pétalos de rosa. ( los míos eran de geranio)
Preparación:
- Precalentamos el horno a 180 grados.
- En un cuenco grande, batimos las mantequilla con el azúcar hasta que estén completamente mezclados.
- Añadimos los huevos uno a uno, ahora tendrá un aspecto como cortado, pero no pasa nada.
- Añadimos la almendra molida y la harina, mezclamos bien.
- Finalmente, echamos las ralladuras de limón y de naranja, los pistachos (almendra laminada) y el agua de rosas ( o de azahar en mi caso)
- Colocamos una tira larga de las hojas de masa filo, en una superficie de trabajo grande y limpia. Las ponemos solapando unas sobre otras unos cm.
- Con una cuchara vamos colocando el relleno lo más uniforme que podamos lo largo del borde que está más cerca de nosotras, dejando un borde de unos 8 cm. sin relleno. Esparcimos por encima la mitad de los pétalos de rosa.
- Con cuidado y empezando por uno de los lados, doblamos sobre el relleno el borde más corto a lo largo de toda la tira de masa, hasta que el relleno quede cubierto.
- Entonces, con mucha delicadeza, enrollamos la masa bien ajustada al relleno. Tenemos que trabajar con rapidez para evitar que la masa se seque.
- Doblamos hacia abajo los extremos y enrollamos la serpiente sobre si misma.
- Con mucho cuidado la pasamos a un molde engrasado.
- la metemos al horno precalentado a 180 grados unos 40, 45 min.
- Esperamos que se enfríe, la espolvoreamos con azúcar glas y el resto de los pétalos...
Y a disfrutar!!!