Para hacer este pan, he cogido la receta de Lorraine Pascale, que es una chica que me encanta, y la he transformado para adaptarla un poco más a mis gustos. Como sabéis los que me conocéis un poco me gusta un montón la espelta, y aunque dicen que no es una harina muy panificable por sí sola, a mí me ha dado siempre muy buen resultado. Tengo que decir, que aunque no he probado la versión original con harina de trigo, esta versión de espelta me ha encantado, esta es la cuarta o quinta vez que la repito, y mi muñequita divina, la primera vez que lo hice, si no la paro, creo que hubiera sido capaz de comérselo casi entero. Queda un pan muy sabroso, muy muy rico en matices, tanto que para mi, no hace falta añadirle nada más, yo me lo comía en el desayuno, un poco tostado, a secas y me resulta delicioso. Os dejo la receta y espero que os guste tanto como a mí. Además me lo como muy a gusto, ya que como todos ya sabéis la espelta es un grano muy fuerte, que aguanta muy bien las enfermedades y el frío, por lo que apenas ha sido modificado y esto lo convierte en un grano que sienta mucho mejor que otros como el trigo, por lo que es muy saludable. Aunque contiene gluten. Vamos con la receta.
Es un pan muy rápido, ya que no necesita levados, y en un rato puedes disfrutar de esta maravilla
Acabado de sacar del horno, todavía templado, con un poco de mantequilla, es una maravilla.
Aunque realmente no necesita nada, ya que solo, es delicioso.
El que quede, lo puedes tostar al día siguiente y vuelve a estar genial, al menos durante 3 días.
Ingredientes:
- 500 g de harina de espelta blanca con germen (Lorraine usa 370 g de harina blanca y 130 g de harina integral)
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 1 cucharadita de sal
- 40 g de aceite de oliva (Lorraine usa 40 g de mantequilla)
- 1 cucharada de miel de eucalipto ( Lorraine usa melaza negra)
- 250 g de yogur griego con un chorro de zumo de limón ( Lorraine 300-340 de buttermilk)
- Yo para ayudar a amalgamar la masa 1 cucharada de agua templada.
Preparación:
- Ponemos el yogur con el chorro de limón en un bol, y lo dejamos reposar.
- Precalentamos el horno a 200 grados.
- Ponemos la harina, el bicarbonato y la sal en un bol y lo mezclamos.
- Hacemos un agujero en el centro, y echamos el aceite, la miel, la mezcla de yogur y el agua.
- Lo mezclamos bien, lo ponemos en una superficie enharinada, y lo amasamos durante un min.
- Le damos forma redonda, lo ponemos en la bandeja de horno y con el mango de una cuchara de madera, espolvoreado en harina hacemos una cruz.
- Lo metemos al horno 30-40 minutos ( el mío estaba listo a los 30 min.)
- Lo sacamos, lo dejamos enfriar el tiempo justo para no quemarnos ...
Y a disfrutar